Volume 10, Number 3 (2017)

Why Cuban Solidarity was Ebola’s Antidote: How Cuban Medical Internationalism is radically changing Health Geographies in the Global South

Robert Huish

When the world responded to the 2014 Ebola outbreak a lot went wrong. Vaccines were promised but never delivered. Health workers were called for, but never arrived. Patients needed urgent care, but were forced into quarantine. Amid repeated calls for urgent action and increased care to the Ebola stricken countries in West Africa many nations acquiesced. Yet economically hobbled Cuba offered more health care workers, established more hospital space, and trained more people in the fight against Ebola than any other country in the world. It is a seemingly exceptional effort considering the lacking response of many nations. As this paper argues, Cuba’s Ebola effort is a normative response within its broader commitment to solidarity. This paper demonstrates that Cuba employs a solidarity approach to global health that meets the health needs of some of the world’s most marginalized populations, while contributing to its own economic and political goals. What is more, this approach works to further Cuba’s own political interests by facilitating cooperation through health care provision. The paper explores the program design, logistical operations, and broader conceptualization of Cuba’s Ebola efforts based on testimony from Cuban health workers in the field, and health officials in Havana. Cuba’s solidarity approach to global health outreach stands in stark contrast to many global health efforts, and, if expanded upon, it could drastically improve global health efforts.

Key Words: medical internationalism, solidarity, Ebola, global health, West Africa

 

Por qué la solidaridad cubana fue el antídoto de Ebola: Cómo el internacionalismo médico cubano está cambiando radicalmente a las Geografías de la salud en el sur global 

Cuando el mundo respondió al brote de Ebola 2014 mucho salió mal. Las vacunas fueron prometidas pero nunca entregadas. Los trabajadores de la salud fueron llamados, pero nunca llegaron. Los pacientes necesitaban cuidados urgentes, pero fueron forzados a entrar en cuarentena. En medio de repetidos llamados para la acción urgente y para el aumento de la atención a los países afectados por Ebola en África occidental, muchas naciones cedieron. Sin embargo, Cuba – económicamente trabada – ofrecía a más trabajadores de la salud, establecía más espacio hospitalario y entrenaba a más personas en la lucha contra Ebola que cualquier otro país del mundo. Es un esfuerzo aparentemente excepcional tomando en cuenta la falta de respuesta de muchas naciones. Como sostiene este artículo, el esfuerzo Ebola de Cuba es una respuesta normativa dentro de su compromiso más amplio de solidaridad. Este artículo demuestra que Cuba emplea un enfoque solidario de la salud global que satisface las necesidades de salud de algunas de las poblaciones más marginadas del mundo, contribuyendo a sus propios objetivos económicos y políticos. Además, este enfoque contribuye a promover los intereses políticos de Cuba facilitando la cooperación a través de la provisión de servicios de salud. El trabajo explora el diseño del programa, las operaciones logísticas y una conceptualización más amplia de los esfuerzos de Ebola cubanos basados en testimonios de trabajadores de salud cubanos en el campo y funcionarios de salud en La Habana. El enfoque de solidaridad de Cuba en la salud global está en marcado contraste con muchos esfuerzos de salud global y, si se amplía, podría mejorar drásticamente a esos esfuerzos.

Palabras clave: internacionalismo médico; solidaridad; Ebola; salud global; África occidental.

Login Or Register